VILLA MERCED

Querétaro, México

480 M2

2024

Villa Merced nace de tres pre­mi­sas cla­ras pla­ntea­das por sus pro­pie­ta­rios: co­nstr­uir una casa se­nci­lla para renta, tra­ba­jar con ma­te­ria­les acc­esi­bles y evo­car, de ma­nera sutil, cie­rtas me­mo­rias vi­ncu­la­das al ori­gen y la hi­sto­ria fa­mi­liar.


El pro­ye­cto se de­sa­rro­lla a pa­rtir de una serie de vo­lú­me­nes si­mples, de di­sti­ntas alt­uras y te­chos a dos aguas, org­ani­za­dos en esc­ua­dra sobre los linde­ros de se­rvi­du­mbre del te­rreno. Esta di­spo­si­ción pe­rmite li­be­rar y apr­ove­char al má­ximo un jardín ce­ntral, tra­nsf­orm­ando las re­str­icc­io­nes pro­pias de la esq­uina en una opo­rtu­ni­dad esp­acial pro­te­gida de la calle por un talud ve­ge­tal y arbolado.


Un po­rti­cado art­icula los re­co­rri­dos ext­erio­res de la casa y pro­pone una exp­erie­ncia pau­sada, donde int­erior y ext­erior se re­la­cio­nan de ma­nera co­nst­ante a tra­vés de ca­mbios de esc­ala, enc­ua­dres de luz y la pre­se­ncia de ma­te­ria­les ho­ne­stos.


Uno de los obj­eti­vos pri­nci­pa­les fue opt­imi­zar al má­ximo los re­cu­rsos di­spo­ni­bles. Para ello, se reu­ti­lizó la pie­dra pro­ve­nie­nte de la exc­ava­ción del pro­pio te­rreno, int­egr­ánd­ola como parte ese­ncial de la co­nstr­ucc­ión. La pla­nta alta se re­so­lvió con un si­stema pre­fa­bri­cado de panel Co­vi­ntec, lo que pe­rmi­tió re­du­cir tie­mpos de obra, ali­ge­rar la estruct­ura y ma­nte­ner una ló­gica co­nstr­uct­iva efi­cie­nte.


La ma­te­ria­li­dad de Villa Merced re­spo­nde a una idea de se­nci­llez, eco­no­mía y pe­rma­ne­ncia. Block, pie­dra re­cu­pe­rada, panel Co­vi­ntec, aca­ba­dos ce­rá­mi­cos y pie­zas de barro de pro­du­cción na­cio­nal co­nfo­rman una arq­ui­te­ctura du­ra­ble, ho­ne­sta y de ide­nti­dad me­xi­cana.


Más que re­pro­du­cir una ima­gen del pa­sado, la casa rei­nte­rpr­eta atm­ósf­eras fa­mi­lia­res desde una mi­rada co­nte­mpo­rá­nea: una vi­vie­nda co­nstr­uida con re­cu­rsos li­mi­ta­dos, pero con una fue­rte carga emo­cio­nal, cu­ltu­ral y ma­te­rial.


Fo­to­gra­fía:

César Belio

© 2026 REIMS 502

/

EN

ES

Residencia suburbana tropical para una familia oriunda de Cancún que por medio de múltiples estrategias de diseño incorpora un extenso programa arquitectónico y se integra con un sensibilizado “sentido del lugar” a su contexto inmediato.


El proyecto parte de una geometría masiva y ciega cuyo primer propósito es albergar un amplio programa de necesidades y evitar la exposición directa al sol durante el día. Consecuentemente, en su proceso de diseño, recoge inspiración de la arquitectura Puuc de Chichen Itzá, donde paralelamente la dominante masa construida, cerrada, con un único punto de acceso y ornamentadas cornisas se fusionan con el paisaje tropical a través del tiempo, diluyendo y fusionando los límites entre ambos entornos.


Un gran patio central perfora este denso cuerpo construido, fungiendo estratégicamente como lucernario, generador de microclima y punto de acceso.


En su interior, un aljibe almacena agua pluvial para riego y evoca simbólicamente los cenotes Mayas, enriqueciendo la experiencia transicional desde la calle al interior de la vivienda.

Villa Merced nace de tres pre­mi­sas cla­ras pla­ntea­das por sus pro­pie­ta­rios: co­nstr­uir una casa se­nci­lla para renta, tra­ba­jar con ma­te­ria­les acc­esi­bles y evo­car, de ma­nera sutil, cie­rtas me­mo­rias vi­ncu­la­das al ori­gen y la hi­sto­ria fa­mi­liar.


El pro­ye­cto se de­sa­rro­lla a pa­rtir de una serie de vo­lú­me­nes si­mples, de di­sti­ntas alt­uras y te­chos a dos aguas, org­ani­za­dos en esc­ua­dra sobre los linde­ros de se­rvi­du­mbre del te­rreno. Esta di­spo­si­ción pe­rmite li­be­rar y apr­ove­char al má­ximo un jardín ce­ntral, tra­nsf­orm­ando las re­str­icc­io­nes pro­pias de la esq­uina en una opo­rtu­ni­dad esp­acial pro­te­gida de la calle por un talud ve­ge­tal y arbolado.


Un po­rti­cado art­icula los re­co­rri­dos ext­erio­res de la casa y pro­pone una exp­erie­ncia pau­sada, donde int­erior y ext­erior se re­la­cio­nan de ma­nera co­nst­ante a tra­vés de ca­mbios de esc­ala, enc­ua­dres de luz y la pre­se­ncia de ma­te­ria­les ho­ne­stos.


Uno de los obj­eti­vos pri­nci­pa­les fue opt­imi­zar al má­ximo los re­cu­rsos di­spo­ni­bles. Para ello, se reu­ti­lizó la pie­dra pro­ve­nie­nte de la exc­ava­ción del pro­pio te­rreno, int­egr­ánd­ola como parte ese­ncial de la co­nstr­ucc­ión. La pla­nta alta se re­so­lvió con un si­stema pre­fa­bri­cado de panel Co­vi­ntec, lo que pe­rmi­tió re­du­cir tie­mpos de obra, ali­ge­rar la estruct­ura y ma­nte­ner una ló­gica co­nstr­uct­iva efi­cie­nte.


La ma­te­ria­li­dad de Villa Merced re­spo­nde a una idea de se­nci­llez, eco­no­mía y pe­rma­ne­ncia. Block, pie­dra re­cu­pe­rada, panel Co­vi­ntec, aca­ba­dos ce­rá­mi­cos y pie­zas de barro de pro­du­cción na­cio­nal co­nfo­rman una arq­ui­te­ctura du­ra­ble, ho­ne­sta y de ide­nti­dad me­xi­cana.


Más que re­pro­du­cir una ima­gen del pa­sado, la casa rei­nte­rpr­eta atm­ósf­eras fa­mi­lia­res desde una mi­rada co­nte­mpo­rá­nea: una vi­vie­nda co­nstr­uida con re­cu­rsos li­mi­ta­dos, pero con una fue­rte carga emo­cio­nal, cu­ltu­ral y ma­te­rial.

En sus fachadas, el proyecto intencionalmente aparenta ser de dos niveles; Sin embargo, su sección oculta cuatro niveles de extenso programa distribuidos desde el sótano hasta la planta alta, albergando funciones específicas en cada uno: servicios, áreas público-sociales, espacios semiprivados e íntimas habitaciones, respectivamente. Desde el interior, las visuales fueron la prioridad, por lo que los espacios se fugan hacia el paisaje exterior por medio del jardín y una alberca “infinity” que se extienden hacia el canal de agua y el campo de golf con la intención de diluir sus límites.


La casa presenta una materialidad sencilla y atemporal, con tonos predominantemente neutrales en piedra, estuco y madera. La implementación de sistemas pasivos, tecnologías en generación de energía y azoteas verdes contribuyen a su eficiencia y razonable sostenibilidad. La colaboración con talentosos interioristas, experimentados ingenieros, excepcionales paisajistas regionales e invaluables artesanos locales que aportaron su destreza, conocimientos y maestría hicieron posible en conjunto la consolidación de este único proyecto e inolvidable experiencia.

Fotografía:

César Belio

Fotografía:

César Belio

MERCED

Santiago de Querétaro, Querétaro

480 M2

2024

VILLA MERCED

Querétaro, México

480 M2

2024

© 2026 REIMS 502

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EN

ES

VILLA MERCED

Querétaro, México

480 M2

2024

Villa Merced nace de tres premisas claras planteadas por sus propietarios: construir una casa sencilla para renta, trabajar con materiales accesibles y evocar, de manera sutil, ciertas memorias vinculadas al origen y la historia familiar.


El proyecto se desarrolla a partir de una serie de volúmenes simples, de distintas alturas y techos a dos aguas, organizados en escuadra sobre los linderos de servidumbre del terreno. Esta disposición permite liberar y aprovechar al máximo un jardín central, transformando las restricciones propias de la esquina en una oportunidad espacial protegida de la calle por un talud vegetal y arbolado.


Un porticado articula los recorridos exteriores de la casa y propone una experiencia pausada, donde interior y exterior se relacionan de manera constante a través de cambios de escala, encuadres de luz y la presencia de materiales honestos.


Uno de los objetivos principales fue optimizar al máximo los recursos disponibles. Para ello, se reutilizó la piedra proveniente de la excavación del propio terreno, integrándola como parte esencial de la construcción. La planta alta se resolvió con un sistema prefabricado de panel Covintec, lo que permitió reducir tiempos de obra, aligerar la estructura y mantener una lógica constructiva eficiente.


La materialidad de Villa Merced responde a una idea de sencillez, economía y permanencia. Block, piedra recuperada, panel Covintec, acabados cerámicos y piezas de barro de producción nacional conforman una arquitectura durable, honesta y de identidad mexicana.


Más que reproducir una imagen del pasado, la casa reinterpreta atmósferas familiares desde una mirada contemporánea: una vivienda construida con recursos limitados, pero con una fuerte carga emocional, cultural y material.


Fotografía:

César Belio

© 2026 REIMS 502

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